sábado, enero 22, 2011

El fin del mundo en Burgos

Me consta que algunos ya sabíais que la menda tenía una semana de vacaciones ( para mas señas, ésta que acaba de finalizar... ). Bien, pues como teníamos una Wonderbox que llegó con los reyes paternos, nos pareció que era el destino haber recibido esa caja justo para mis días de asueto. Lo más lógico era utilizarla, y fue lo que hicimos. Buscamos en el libro algo no muy lejano, ya que el regalo consistía en una noche, con desayuno y cena, en cualquiera de los hoteles "rurales y con encanto" que venían en él. Nuestra primera elección, que por cierto no recuerdo, no tenía sitio disponible. Así que nos decidimos por un pueblo de Burgos que no estaba muy lejos, a una hora y algo de aquí, y además reservamos una noche extra para que no pareciera tan corto. Había sitio, perfecto.
Pues el miércoles por la mañana metemos la maleta en el coche y nos vamos tan felices dirección Burgos. Nada mas empezar a subir el puerto de los tornos, la primera en la frente : curvas, camión lentorro delante y una niebla que lo flipas.
 
Si, vale, quizá debería haber empezado comentando que soy un poco miedosa y eso. El caso es que hasta que no empezamos a bajar ya el puerto y la niebla fue desapareciendo, no me quedé relajada. Es que la niebla no me mola, siempre me ha resultado pelín inquietante....
Bueno, empezamos a ver pasar muchos pueblos de esos que son cuatro casas a ámbos lados de la carretera y nos vamos acercando a nuestro lugar. Y cuando el GPS nos anuncia que hemos llegado a nuestro destino, me quedó muerta; la posada y unos chalets ahí, en medio de ninguna parte. Uffff, me gusta relajarme, pero también me gusta tener donde ir cuando me he aburrido de relajarme....
Bueno, entramos a la Posada, que era un castillo con algo de restauración ( no mucha ), nos atiende una muchacha bien maja tras llamarla por un chisme de esos que yo pensaba que solo existía en las pelis ( un timbre de esos ) y subimos la maleta a la habitación. Muy chula ella, muy medieval, con una cama con dosel   (jamás había visto ninguna), con unos ventanucos por los que apenás entraba la luz y con un colchón que era mas duro que la cara de granito de Steven Seagal. Segunda en la frente, ya me estaba viendo el panorama con mi pobre espalda hecha pedazos....
 
Nos largamos a hacer turismo. Obviamente, había que coger coche y recorrer kilometros para ver algo, asi que en un ratín estábamos en Medina de Pomar; extrañamente vacía de gente a las 12 del mediodía, pero bueno, hacía un frío del carajo. Nos vemos el museo que hay dentro del castillo, alargándolo como si fuera la visita mas interesante de nuestras vidas y hacemos muchas fotos, un montón. Damos una vuelta por el pueblo, un pueblo que seguía vacío..... encontramos un chino y decidimos comer en él. Es posible que eso fuera lo mejor de la escapada.....

Después de comer todavía era insultantemente pronto, asi que tomamos rumbo a Villarcayo y estamos allí a las 3 mas o menos; un pueblo precioso, pero muy pequeñito y.... escaso de gente también. Creo que nos costó recorrerlo unos 20 minutos, si quitamos el tiempo para hacer fotos y con café incluído.
¿Y ahora que? ¿A la posada tan temprano? Nooooo, ponemos rumbo a Puentedey, un pueblo que en teoría es precioso, pero que también está a 12 o 13 kilometros por otra carretera sinuosa por la que tampoco pasaban coches. ¿Pero que pasa en esta zona, donde está la gente??????
Por el camino vemos con estupor un autoespista, pensaba que se habían extinguido. LLegamos a Puentedey y si,es bonito. Y también diminuto, y algo inquietante, no se vé a nadie, no se oye ningún ruido. Yo en cualquier momento esperaba ver aparecer a un grupo de lugareños armados con azadas o algo así y chillando : ¡Foráneos!!!!¡Que no escapen!!!!!

Echamos unas fotillos y nos fuimos, claro. No había mucho mas que hacer. Por el camino volvemos a ver al autoestopista, ésta vez en el otro lado de la carretera. Que mala espina daba,oye. Regresamos a la posada sobre las 5 y nos tomamos un cafecillo con el dueño, que ya se nos había olvidado lo que era hablar con alguna persona (por que el chino diciendo si y no no cuenta) y luego echamos un vistazo a la posada por dentro, que estaba bastante conseguida. Vamos, que daba un mal rollo de la leche, solo faltaba el fantasma con la bola atravesando los suelos de madera crujiente. Ya en el cuarto, ponemos la tele, leemos, va anocheciendo y de pronto se hace patente lo obvio: somos los únicos huéspedes de la posada. Me empieza a entrar un poco de acojone por que estamos en medio de ninguna parte, solos y fuera parece que nos vayan a comer los lobos. Después de un rato, el Doctor No me convence que nadie va a entrar en mitad de la noche a descuartizarnos y se me pasa la neura. A pesar de todo decidimos que no va a ver noche extra, dado que no hay demasiado que hacer y bajamos a cenar, una cena normalita y no esa "sugerencia de menú" tan apetitosa que venía en el libro; volvemos al cuarto, el Doctor No termina vomitando la cena y la comida del chino, y finalmente nos dormimos. Gracias al colchón nos despertamos unas 4 veces durante la noche, con la espalda hecha polvo. Pero al menos nadie entra en nuestra habitación a matarnos!!!
Al día siguiente estamos despiertos desde las 7 de la mañana y a la hora del desayuno ya tenemos la maleta preparada y casi la pértiga para saltar al coche. Desayunamos y le avisamos al dueño de que nos marchamos por que nos aburrimos soberanamente; antes de poner rumbo a casa paramos en Espinosa de los Monteros, otro pueblo bonito con algo mas de vida de lo que hemos visto; mas fotos y por fin, tras un par de equivocaciones en la carretera, volvemos a casa.
Uffff, que gusto pillar mi colchón!

10 comentarios:

El Especialista Mike dijo...

Jajajajajaja, has clavado la experiencia al completo!! XD

La verdad es que fue todo bastante peculiar...Estoy seguro de que si llega a morderme un lobo, vuelvo con licantropía fijo!!! XD

Luego si tengo tiempo hago yo también una entradilla al respecto...XD

Muaaaaa!!!!

Hopewell dijo...

Si después de todo lo que has contado me encuentro un cartel que pone "tramo libre sin muerte" creo que no hay dios en la tierra capaz de hacerme quedar a dormir en ese sitio...

sonia dijo...

¿Vosotros no iríais a Silent Hill? La verdad es que menuda escapada más inquietante la vuestra. Lo de la niebla en carretera da muy mal rollo, a mí también me pone muy nerviosa. El domingo cuando volvía a Zaragoza fue llegar a Calatayud y no ver absolutamente nada de repente durante varios cientos de kilómetros debido a la densa niebla, aderezada con nocturnidad. Solo nos faltó una aparición en medio de la carretera!!

alcorze dijo...

La verdad es que la niebla es una putada, por aquí la tenemos bastante y es lo que menos me gusta para conducir.

Los sitios se ven muy bonitos pero al estar sin gente y sin mucho que hacer no me extraña que os aburriérais.

Por lo menos habéis vuelto continuando siendo humanos... ¿o no? ;)

El Especialista Mike dijo...

No había nadie por las calles a las doce del mediodía, y las tiendas abrían, por la mañana, a las diez y media... De todas formas, los 3-4 pueblos que pudimos ver estaban bien, tenían su encanto y sus monumentos curiosos de ver... La próxima vez, a Burgos capital...

MONIDALA dijo...

XDD A partir de los vómitos del Doctor No la cosa se pone muy dantesca... Yo, que soy una romántica empedernida he flipado con la cama con dosel (vamos que hubiera pasado pueblos de ir a comprobar el estado de la repoblación en la comarca...).

Muy bueno, me he reído mucho!

Perse dijo...

Ainssss, efectivamente los sitios eran muy bonitos por que es naturaleza en estado puro, pero es que yo...soy muy urbana! Me gusta ver eso pero luego me gusta tomarme algo, que haya ambiente y peña...
Si, fue una escapada dantesca! xDDDDD

Angelillo dijo...

La cama al más puro estilo Reyes Católicos. A ver si al entrar en la niebla hicisteis un viaje en el tiempo, jeje.

Tengo que probar un pack de esos, el otro día se lo regalamos a un compañero de trabajo. Pero a ser posible, a un sitio más cerca de la civilización, que ya tuvimos la sta Desayuno y yo un viaje a una casa rural en medio de la nada y sin cobertura que parecía la casa de Jason.

Perse dijo...

Jejejeje no sé por que nos empeñamos en ir a casas rurales solos si luego buscamos como locos a otros humanos!!!!

Sonix dijo...

Madre mía, qué comienzo, con niebla inquietante y camión lento, el horror!
Eso sí, la cama y habitacíón muy chulas ¿tenían wifi? xD
Lo de "¡foráneos, que no escapen!" me ha encantado, se parece mucho a lo que pensaría yo. xDD
Vaya, vomitando lo del chino, ufff. Y lo de no entrar a descuartizaros fijo que fue porque consideraron que era más divertido veros retorciéndoos de dolor de espalda. xD
Muy guapos en las fotos, eso sí, y como siempre!